martes, 6 de octubre de 2009

Alberto Garcia Alix







La mirada de García-Alix es siempre directa, frontal y sin ambages, rayando lo documental pero también la autobiografía. Empezó su carrera como fotógrafo de niño, cuando le cayó la primera cámara en las manos, allá por el año 75 y su primera exposición la convoca en la Galería Baudes en 1981, pero su lugar más recuerrente ha sido siempre la madrileña galería Moriarty. Pero no se detiene ahí, su obra es admirada en varios paises y especialmente difundida en revistas (Vogue, Vanity Fair o el British journal of Photographyentre otras). Es capitán de su propia publicación: El Canto de la tripulación.